Vamos siguiendo lugares de nuestro interés relacionándolos, además, con el cine.
Así, de buena mañana, salimos de nuestro hotel en Brooklyn con la intención de darnos un garbeo por este distrito de Nueva York. Nos dirigimos primero hacia la zona denominada Dumbo, situada entre los puentes de Manhattan y de Brooklyn, donde se encuentra el Brooklyn Bridge Park. Precioso paseo, en una soleada mañana, por la Rivera del East River, con una privilegiada vista del Skyline neoyorquino.
Antes de eso, recordamos con una foto bajo el puente de Manhattan una secuencia de la película
"Érase una vez en América" dirigida por Sergio Leone.
Nos adentramos luego en pleno Brooklyn recorriendo sus calles, observando sus características casas, hasta llegar a un punto neurálgico del distrito: la Grand Army Place, donde se encuentra la Biblioteca Pública y el precioso Prospect Park, diseñado por quien diseñó también Central Park.
Tras un descanso reparador, tomamos el metro para acercarnos a nuestro hotel, comer en el Junior's Diner y siestecita (hay que recuperar fuerzas para la tarde/noche).
Con las pilas recargadas tras el descanso salimos a dar otro paseo por Brooklyn. Atravesando Fort Greene Park, nos incorporamos a Myrtle Avenue, muy animada, tiendas típicas de barrio, mucha gente de color y latinos, buen ambiente. El panorama cambió cuando giramos a la izquierda por Beresford Av. Silencio, todo solitario, ni un alma hasta que llegamos a la zona de Williamsburg, donde empezamos a toparnos con un sinfín de judíos ultra ortodoxos ataviados con sus típicos ropajes negros y estrambóticos sombreros.
Fin del paseo. Tomamos el metro hacia Queens, donde nos espera el restaurante Water's Edge que reservamos para celebrar nuestro aniversario de boda. Ya anochecido, al borde del East River, la vista del Skyline neoyorquino es alucinante, un espectáculo increíble que no sé si se percibirá del todo en las fotos. Agradable cena en el interior con vistas y posterior sobremesa en el exterior. Una noche redonda.
FIEBRE DE SÁBADO EN MANHATTAN
De buena mañana nos embarcamos en el Ferry de Staten Island. ¡Es gratis! Agradabilísimo paseo fluvial pasando muy cerca de la Estatua de la Libertad y con una vista estupenda del frente de Manhattan que conforma el distrito financiero.
A la vuelta nos encaminamos a la Zona Cero todavía en obras. La torre principal ya está coronada
Y ahora lo mejor: compras en el Century 21. Secreto. Los regalos no se revelan de antemano.
Vamos a comer a Tribeca en el restaurante de Robert de Niro y ¡oh decepción! Cerrado a mediodía. Pues al de al lado.
Hoy no hay siesta, seguimos de compras por la Quinta Avenida. Abarrotada. En fin, Cartier, Louis Vuiton, Versace, Hermes, Prada, o sea, nuestros proveedores habituales... Y Zara. Y Massimo Dutti. ¡viva España!. Hasta que llegamos a Tiffany's. Ya sabéis, "Desayuno con diamantes" y Audrey Hepburn. Entramos. Totalmente prohibitivo. Al salir nos damos de manos a boca con Anthony Hopkins. Sí, el de "El silencio de los corderos".
Y nos vamos a otro de nuestros alojamientos habituales: el hotel Plaza. "Tal como éramos" con Robert Redford y Barbra Streisand. Entramos a Central Park para tomarnos un descanso y recordar "Descalzos por el parque", también con Redford esta vez con Jane Fonda.
A estas alturas estoy muerto y no hay a mano ni un puñetero bar o terracita donde reponer fuerzas. Así que metro y al hotel, donde sí hay terracita. Una cerveza y hasta mañana.





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