El título está sacado de la película "Si hoy es martes, esto es Bélgica", protagonizada en 1969 por Michael Constantine y Murray Hamilton. Se trata de un grupo de turistas que recorren once países en nueve días. Nada que ver con nosotros.
Nosotros abordamos el paquebote rumbo a la isla en cuestión que, por cierto, es donde se mató con su avioneta el hijo de JFK, John John, no hace mucho. Además, en otra islita anexa, llamada Chappaquidick, fue donde, hace décadas tuvo un accidente con su coche el senador Edward Kennedy, el pequeño de los hermanos, en el que falleció la secretaria que le acompañaba (puede que fuera algo más). El asunto estuvo a punto de acabar con la carrera política de Ted. En fin, ya se sabe: la tragedia de los Kennedy.
Afortunadamente, nosotros no naufragamos, como Leonardo di Caprio y Kate Winslet en "Titanic", y desembarcamos en Vineyard Haven, donde damos el consabido paseo antes de coger un autobús para dirigirnos a la ciudad más importante del lugar, Edgartown.
Recorremos sus animadas calles hasta que damos con el lugar donde practicaremos nuestro vicio diario, la comida. Yo no me resisto a tomar el "plato típico" de la región, es decir, ostras y langosta (deliciosas ambas) , mientras Mariví tiene que conformarse con una prosaica hamburguesa por aquello del anisakis (o seitaridis que diría nuestro primo José Luis que en Orense esté).
Otro paseo por este marinero lugar antes de tomar el autobús de regreso y el ferry que nos devuelve al continente.
Terminamos en el curioso bareto del hotel, c uyas paredes y techo están totalmente cubiertos de billetes de un dólar. Y en el que nos llama la atención el cartel de dice "No jurar ni blasfemar"
Un día encantador. Y ya nos quedan bien pocos, ¡voto a bríos!






































